Historia y Arte de Málaga La Catedral de la Encarnación de Málaga. Historia de su construcción y descripción exterior e interior

 

ARTE EN MÁLAGA

Juan V. Navarro Valls

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La Cabecera

 

Es la parte más antigua de la Catedral

 

La cabecera, orientada al este, es la parte más antigua del edificio. Como se ha dicho en el apartado dedicado a la historia de la Catedral,  sabemos que la planta pudo estar diseñada por Enrique Egas,  Diego Siloé o por el primer maestro mayor de la obra Pedro López, basándose en los diseños góticos de otros templos, pero con ciertas modificaciones, que conferirían a la catedral malacitana  unas características propias.

 

Aunque de planta gótica,  la cabecera se construirá renacentista

 

Lo cierto es que sobre esa planta ajustada al modelo de la última etapa del gótico español, se van a iniciar las obras en el año 1529 bajo la dirección del mencionado maestro mayor Pedro López. Se comenzó a levantar la catedral gótica, con una imponente escocia (moldura cóncava, corrida, compuesta de dos curvas de diferente radio) que sirve de basamento a toda la estructura de la cabecera. A partir de aquí, se introducen elementos renacentistas,  pues los estribos triangulares que arrancan de ella y que configuran el perfil poligonal del exterior se decoran con una o dos pilastras por lado, inspiradas en el orden ático. Coincidiendo con las capillas de la girola, se abren en el muro triples arquerías de medio punto siendo el arco central mayor que los laterales.

 

En un segundo cuerpo, los contrafuertes pasan a ser rectangulares, flanqueando paños murales con dos órdenes de vanos. Los del cuerpo inferior están formados por grupos de tres arcos de medio punto  iguales. A estos se  superpone, separado por una cornisa, otro cuerpo con series de arcos  centrales flanqueados por dos óculos. Remata toda la estructura una amplia cornisa decorada con dentículos y ovas.

La imponente mole de la cabecera vista desde el mar  aparentaba ser una fortaleza

 

La visión del templo desde el mar, sin las edificaciones que hoy día la ocultan parcialmente, y su mayor proximidad a la primera línea de costa, ya que no existía el Parque, era la de una mole que adquiría características  de fortaleza, a lo que contribuía la solidez de la obra, y las  puertas del crucero, encajadas entre los cubillos,  grandes torreones cilíndricos a modo de columnas que asemejaban las puertas de una ciudad-fortificada. También es significativo al respecto que las gárgolas aparenten cañones, y no sean figuras de animales fantásticos como es común en la mayoría de las catedrales.

 

Esto se hacía más patente durante casi toda la Edad Moderna, mientras sólo existió la cabecera del templo, el cual aparecía con un aspecto muy compacto más propio de una fortificación que de una iglesia.

La portadas del Crucero: Puerta de las Cadenas y Puerta del Sol

 

Constituyen los dos pórticos de acceso al crucero de la Catedral. Ambas portadas se  trazan e inician en el renacimiento, siendo modificadas en su diseño y continuadas por el maestro mayor José de Bada en el siglo XVIII. El estilo y la decoración son comunes a ambas portadas, aunque varía la forma de acceder a ellas, ya que en el caso de la Puerta del Sol se efectúa por una escalera doble, mientras que en el caso de la de Puerta de las Cadenas se accede a través de un amplio patio: el de los Naranjos o de las Cadenas.

 

Lo más característico: los cubillos que las flanquean

 

Estos cubillos son torreones de frente convexo que contienen en su interior el acceso de caracol  y  constan de dos cuerpos. El inferior, limita la portada y tiene aspecto de una gigantesca columna adosada de fuste acanalado sobre el que se abren estrechas saeteras. El lateral de este cuerpo se adorna con pilastras corintias, cuyos intercolumnios los ocupan hornacinas. En el  cuerpo superior aparece una mayor decoración a base de balconcillos con placas recortadas, veneras, máscaras y macollas,  lo que le confiere un mayor barroquismo.

 

Los arcos de acceso al interior

 

Entre el cuerpo inferior de los cubillos se encaja un gran arco de medio punto  dividido en profundidad por tres arcos diafragmas (arcos en dirección transversal de un espacio construido). Dentro de esta estructura se aloja el arco de la portada en sí, que consta de tres arquivoltas, resaltando la central que descansa sobre columnas; sobre este arco se asienta un cuerpo con tres hornacinas, la central de medio punto y adinteladas las laterales, que evocan el estilo del arquitecto renacentista italiano Andrea Palladio.

 

Las enjutas de los arcos exteriores están decoradas con los relieves de la Fe y la Caridad, en la portada de los Naranjos, y la Esperanza y la Justicia en la del Sol; mientras  que en las de de los arcos inferiores aparecen ángeles como  motivos de decoración.

 

Las Puertas Laterales Norte y Sur

 

Se ubican en los laterales del templo, próximas a las torres y a la fachada principal y fueron construidas en su totalidad en el siglo XVIII por José de Bada. Las dos puertas son iguales en estilo y ejecución. Bajo la del lado Sur, que da a la calle Postigo de los Abades, se construyó en el siglo XX una obra nueva: el Oratorio de la Fe, donde se aloja en la actualidad la Librería Diocesana.

 

Ambas portadas constan de dos cuerpos. En el inferior se abre un arco de medio punto con las enjutas decoradas con relieves y enmarcado por pilastras corintias pareadas. Dos pares de columnas de igual orden se levantan sobre dos basamentos adosados al muro para sostener un segundo cuerpo, flanqueado también por pilastras pareadas corintias más estrechas que la del inferior,  con tres nichos desiguales (el central de medio punto y los adyacentes adintelados). Estos nichos están rematados por un frontón curvo discontinuo al que acompañan otros dos  triangulares sostenidos igualmente por columnas corintias pareadas que se apoyan sobre cuatro basamentos.

Las Torres

 

 

Se empiezan a construir a partir de 1721 por José de Bada

 

Comienza su construcción el maestro mayor José de Bada en el año 1721,  una vez aprobado el reinicio de las obras de la Catedral,  juntamente con la fachada principal a la que flanquean a modo de dos grandes machones sobresaliendo de ella 16 metros. Cuando en 1782 se dan por concluidas las obras, la torre sur estaba en plena construcción, quedando interrumpida cuando se levantaba el arranque del tercer cuerpo, donde debían alojarse las campanas principales. En la actualidad podemos observar sus fustes inacabados.

 

La torre norte, con 84 metros de altura, consta de varios cuerpos: los tres primeros de planta cuadrada, transformándose en un octógono el cuarto,  sobre el que se asienta  el tambor que sirve de base a la cúpula semiesférica sobre la que se apoya un cupulín que corona toda la estructura.

 

Decoración

 

La decoración se lleva a cabo a base de columnas corintias adosadas (algunas podríamos considerarlas de capitel compuesto, debido a sus desarrolladas volutas) y vanos adintelados los del piso inferior y de medio punto los restantes. Dichos vanos, que se abren a balcones,  están flanqueados por pilastras y rematados bien por frontones triangulares o semicirculares, o bien por relieves de volutas barrocas que sostienen máscaras. En el  tercer cuerpo los vanos están formados por triple arquería de medio punto siendo el central de mayor altura y anchura que los laterales, por donde asoman las grandes campanas. Los dos últimos cuerpos contienen en sus esquinas una decoración a base elementos que recuerdan pequeños pináculos, aunque de confección barroca.

 

Acceso al segundo cuerpo de las torres

 

Es interesante la forma de acceso al segundo cuerpo, pues se hace mediante una construcción exterior que contiene  la escalera y que se  adosa al flanco lateral del templo por la parte opuesta a la fachada. De esta manera se aprovecha en su totalidad el hueco de las torres.

Fachada Principal

 

Aunque la proyecta José de Bada, la posible intervención de Fray Miguel de los Santos

le confiere una impronta más barroca

 

Esta fachada, orientada al oeste, se comienza en el siglo XVIII a la par que las dos torres que la flanquean. Diseñada por José de Bada con un espítiru clacisista que no rompiera con la estructura estilística de la parte construida en el siglo XVI, adquiere un toque barroco por la posible intervención de Fray Miguel de los Santos

 

La fachada consta de tres calles y dos cuerpos

 

La fachada consta de tres calles,  en correspondencia con las tres naves interiores, que están separadas  por  pilastrones con pares de columnas corintias adosadas que sostienen una volada cornisa denticulada. Entre los pilastrones aparecen tres grandes arcadas de medio punto que forman profundos nichos para las portadas, que están decoradas con mármoles polícromos. En la  central aparecen columnas corintias pareadas que soportan frontoncillos curvos, coronados por el jarrón de azucenas símbolos de la virginidad de María y de la Catedral de la Encarnación. Sobre ellos se levantan dos columnas salomónicas que flanquean la moldura en la que aparece el medallón oval con  el relieve de la Encarnación, obra de Antonio Ramos. Las portadas laterales, con arcos más pequeños están rematados por sendos medallones con los relieves de los Mártires malagueños San Ciriaco y Santa Paula, de autores desconocidos y de menor calidad que el de Ramos.

 

El segundo cuerpo, separado por la cornisa, se compone igualmente de columnas corintias pareadas que separan las tres calles, y mármoles polícromos. Aparecen en este cuerpo dos filas de vanos: triple arquería de arcos iguales en la inferior, y  arcos flanqueados por dos óculos en la fila superior, iguales en los tres pórticos. Se remata la fachada con otra cornisa  sobre la cual descansa una balaustrada con pináculos. De la calle central surge el inicio de un ático que no se llegó a terminar.

La Puerta del Perdón o Portada del Sagrario

 

Estaba destinada a ser el pórtico de la Catedral Vieja, cuando ésta ocupaba la antigua mezquita-aljama. Hoy día es conocida como la Portada del Sagrario.

 

Se comenzó a construir en 1514 y se  abrió a los fieles en 1526. Constituye un valioso ejemplo del gótico tardío con algunos detalles renacentistas.

 

En la actualidad forma parte de la Parroquia del Sagrario, contigua a la Catedral, a la que se accede desde el patio de las Cadenas  a través de un pórtico realizado en 1542.

 

En esta página web existe un trabajo sobre esta portada, por lo que aquí no vamos a abundar en el tema. Los interesados pueden conocer con más profundidad este monumento haciendo clic en el enlace: La portada del Sagrario de la Catedral de Málaga.