Historia y Arte de Málaga

 

 

Edificios públicos

Juan V. Navarro Valls

El Hospital de Santo Tomás.

 

Se construyó a finales del siglo XIX después de que el anterior resultase destruido por el terremoto de 1884

 

El primitivo hospital de Santo Tomás fue construido a principios del siglo XVI por la caridad del regidor de la ciudad D. Diego García Hinestrosa en estilo gótico-mudéjar. El terremoto de 1884  arruinó el edificio de manera que hubo de llevarse a cabo su total demolición, construyéndose de nueva planta por el arquitecto D. Juan Nepomuceno Ávila entre los años 1888 y 1891. Como ya vimos en la página Mudéjar y neomudéjar en la ciudad de Málaga,  del viejo edificio se conserva un ajimez ubicado en la actualidad en los jardines de la iglesia de S. Agustín.

El nuevo hospital se construye en neogótico-mudéjar

 

En el edificio se mezclan elementos de tradición musulmana con otros ojivales. La fachada es de ladrillo con distintas tonalidades, siendo recorrida por bandas de cerámica vidriada con forma de puntas de diamantes de tonos verdes y azules. Sobre su zócalo de piedra descansan dos alargadas pilastras que se elevan hasta la cornisa, quedando entre ellas enmarcada la portada, en la que destacan la puerta ojival con arquivoltas, cuyo alfiz contiene azulejos vidriados con decoración de lazo en 12, y dos escudos, donde aparecen la fecha de la primera edificación y la del comienzo de la obra actual.

 

En un segundo cuerpo, presidiendo la fachada, se sitúa un ajimez, con dos arquillos peraltados y angrelados, copia del original al cual ya se ha hecho alusión. Encima del ajimez, una ventana apuntada y antepechada, sobre la que se abre un óculo, culminan la portada. La parte situada a la izquierda corresponde a la iglesia, y está formada por dos cuerpos, teniendo el superior tres grandes arcos ojivales con alfiz común.

 

El lateral derecho de la fachada se divide en tres pisos, donde se alternan los vanos ojivales (planta baja y segundo piso) con el dintel (primer piso), con presencia de balcones en los pisos primero y segundo. La capilla del hospital conserva su primitivo artesonado.

 

Situación actual del inmueble

 

Su función benéfica se transformó en el año 1971, pasando a ser una residencia de estudiantes.  Desde la última década del siglo XX el edificio permanece cerrado. En 2014 pasa a ser del Obispado de Málaga, el cual asume todos los deberes inherentes a los costes de la rehabilitación y conservación del inmueble. Se baraja la posibilidad de destinarlo a Museo de Arte Sacro o Archivo.

 

Bibliografía:

 

  • DÍAZ ROLDÁN, Mª Carmen (1997) : "Cuentas y presupuestos del hospital de Santo Tomás: los problemas económicos de la fundación", Isla de Arriarán: revista cultural y científica,  Málaga.

 

  • PAZOS BERNAL, Mª.  Ángeles  (1980): "La ventana mudéjar del antiguo hospital de Santo Tomás", Jábega, 32, Diputación Provincial de Málaga, Málaga.

El mercado de Atarazanas.

 

Ocupó el lugar donde se ubicaban los astilleros de la medina musulmana

 

Llamado también Mercado de Alfonso XII, constituye uno de los principales edificios neomudéjares de la ciudad. Su autor, el arquitecto D. Joaquín de Rucoba, lo construye hacia 1874 en el solar de las antiguas atarazanas  árabes (almacenes y astilleros para reparación de naves, utilizadas posteriormente también como hospital y cuartel), que fueron derribadas en el año 1868.

 

Del antiguo  edificio musulmán lo único que se conserva es su antigua puerta

 

De las antiguas atarazanas, lo único salvado de la demolición fue la magnífica puerta nazarí del siglo XIV, que, desmontada cuidadosamente y numeradas sus piedras, se volvió a levantar 25 metros más hacia el este, convirtiéndose en puerta de acceso del nuevo edificio y centro de su fachada principal . Labrada en mármol y jaspón, es un arco de herradura ligeramente apuntado con dovelas alternativamente realzadas y rehundidas En cada enjuta del arco hay un escudo con la inscripción en caracteres islámicos que dice “Sólo Dios es vencedor, ensalzado sea” .

 

Características del nuevo edificio

 

El resto del edificio se construyó con armazón de hierro, al igual que los mercados madrileños de la Cebada y de los Mostenses. Se encargó de su fundición los talleres Pérez Hermanos de Sevilla. El nuevo inmueble sigue las tradiciones nazaríes de arcos en número impar, siendo mayor el central de cada grupo. Los fustes y capiteles son de inspiración granadina. No obstante,  aparecen también elementos cordobeses califales, como las almenillas escalonadas que coronan los muros. Los aleros contienen, reproducidos en hierro, arquillos ciegos imitando a los colocados sobre la puerta primitiva. El ornamento de los arcos consiste en ataurique de tipo califal, mezclado con formas geométricas que nos evoca a las que aparecen en determinadas zonas de la Alhambra. La fachada se cubre con persianillas fijas.

Últimas reformas que se han llevado a cabo en el mercado

 

En los años 70 del pasado siglo, se llevó a cabo una reforma en la cubierta, sustituyendo las tejas por uralita y vidrio. También se realizó una gran vidriera con motivos malagueños (escudo de la ciudad, la catedral, la alcazaba...), de 108 paños, en la parte posterior del edificio llevada a cabo por los hermanos Atienza.

 

Entre el año 2008 y 2010 una nueva rehabilitación  -en este caso bastante acertada-  le ha devuelto su aspecto original, al sustituir la cubierta por tejas, con lo que presenta un aspecto más acorde con el proyecto del arquitecto Rucoba. Igualmente, se restauró la vidriera que con el paso de los años se encontraba bastante deteriorada.

 

Bibliografía:

 

  • Aguilar Garcia, MªDolores (1983): "El Mercado de Atarazanas", Baética, 6, UMA., Málaga.

 

  • CABALLERO, Juan Vicente (1987):  “El impacto de la reforma interior en el patrimonio urbano de origen musulmán: la demolición de las Atarazanas y la Alhóndiga”, Jábega, 56, Diputación Provincial de Málaga, Málaga.

El mercado de Salamanca o del Molinillo.

 

El mercado de Salamanca, ubicado en la antigua plaza de Salamanca, en el barrio del Molinillo, se construyó en el año 1923 y fue obra de Daniel Rubio Sánchez, arquitecto que nos ha dejado en Málaga otros edificios de los que más adelante hablaremos.

 

Surge por la necesidad de dotar al barrio de un mercado auxiliar al único existente de Atarazanas

 

La citada plaza era centro de una intensa venta callejera que respondía a la demanda del vecindario, ya que éste se encontraba demasiado alejado del único mercado que existía en esos momentos, el mercado de las Atarazanas. Dados los problemas de insalubridad que esta venta callejera originaba,  el Ayuntamiento decide construir un mercado de carácter auxiliar. Guiado por dicho carácter  auxiliar que pretendía el Ayuntamiento para este mercado, el arquitecto plantea una construcción ligera, con una estructura metálica de rápido montaje, totalmente abierta al exterior estableciendo un paralelismo con los puestos callejeros que en ese enclave se montaban de forma espontánea y a los que el mercado venía a sustituir.

 

Características arquitectónicas

 

El proyecto desarrolla un esquema lineal de planta rectangular con doble eje de simetría, ordenando los puestos en un volumen central y dos laterales, con dos pasillos y un acceso en cada extremo del mercado. Se plantean puestos accesibles desde el exterior a lo largo de las fachadas laterales, evocando la anterior situación de la plaza y la venta en la calle. Los volúmenes de los puestos se cubren a una altura de 2.40 metros aproximadamente con estructuras abovedadas independientes entre sí realizadas con fábrica cerámica y sobre éstas, una cubierta apoyada en estructura metálica. El volumen central se cierra con una cubierta, también metálica, a dos aguas.

 

Dos portadas idénticas, con enorme arco de herradura, apuntado y lobulado  lo cierran en sus lados más cortos. El cerramiento de los lados laterales se produce mediante las hileras dobles de puestos antes mencionadas, que abren tanto al interior como al exterior. Hacia la mediación de las fachadas laterales se encuentran dos portadas secundarias, con arcos como los de las dos principales, pero más pequeños. El interior esta decorado con azulejos que representan aves de corral, peces y frutos. Casi toda la decoración se concentra en las dos portadas principales, donde los arcos apuntados aparecen enmarcados entre dos torrecillas troncocónicas cubiertas con tejaroces y cupulillas de cerámica, que recuerdan vagamente los minaretes de las mezquitas. Se completa la decoración con bandas de ladrillo en distintas posiciones y cerámica. Estilísticamente, el mercado tiene un fuerte contenido exótico y oriental, evocación propia de los zocos árabes.

Bibliografía:

 

  • LARA GARCÍA, María Pepa (1992-93): "Mercado de Salamanca", Boletín de Arte, 13-14, UMA., Málaga

Antiguo Correos (En la actualidad Rectorado de la Universidad de Málaga).

 

Características arquitectónicas

 

En el primer tercio del siglo XX, Teodoro de Anasagasti y Algán construye el antiguo edificio de Correos y Telégrafos, inaugurado en 1925. De estilo neomudéjar, es de planta cuadrada con las esquinas de la fachada principal redondeadas, en las cuales se empotran unas torrecillas circulares, sobresaliendo en altura la de la izquierda, cubierta con un tejadillo que le da una apariencia oriental.  La organización del inmueble  se desarrolla en una planta de sótano, y tres plantas sobre rasante, que giran entorno a un patio central, que dotaba a la construcción de una gran funcionalidad. En él se combinan elementos constructivos propios del mudéjar como la mampostería, el ladrillo y la utilización de los vuelos cubiertos de teja árabe vidriada sobre estructuras de madera.

Modificaciones

 

El inmueble sufre sus primeras modificaciones con la ampliación en 1944 cuyo proyecto es realizado por el arquitecto jefe del catastro urbano de Málaga y es entonces cuando se cierra en el patio con la construcción de una fachada, consolidándose la imagen del edificio como manzana cerrada

En 1986 se trasladan las oficinas de Correos y Telégrafos a la Avenida de Andalucía. El antiguo edificio  fue rehabilitado en 1993 por los arquitectos Rafael Roldán Mateo y Álvaro Gómez Pérez  para adaptarlo como Sede del Rectorado de la Universidad de Málaga, encontrándose en esos momentos muy deteriorado tanto en el interior, como en el exterior, por lo que se decide su vaciado completo aunque respetando  la tipología original.

 

A raíz estas últimas obras de restauración, se descubrieron bajo el patio restos de la muralla fenicia de la ciudad y varias piletas de una antigua factoría romana de salazones donde se fabricaba el famoso garum (una pasta de pescado, considerada por los romanos como afrodisíaca, elaborada por maceración y fermentación en salmuera de restos de vísceras y despojos de diferentes peces, que se empleaba para condimentar  gran cantidad de comidas.

Bibliografía:

 

  • CRESPO GUTIÉRREZ, Mª Victoria (2006): "Antiguo edificio de Correos y Telégrafos de Málaga. (1925-1986)", 150 Aniversario del Telégrafo en España, Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos SA.

 

  • MORALES FOLGUERA, José Miguel (1996): "El Antiguo Edificio de Correos de Málaga (1920-1923)", Boletin de Arte, 17, UMA., Málaga