Historia y Arte de Málaga

 

LA CIUDAD DE MÁLAGA

Málaga, situada en el centro de la bahía que lleva su nombre (36°43′13″ N - 04°25′13″ O), ha vivido desde sus orígenes fenicios volcada al mar, con una secular tradición marinera, como nos demuestran los hallazgos arqueológicos de factorías de salazones romanas, topónimos como los Percheleles o, incluso, la pervivencia de embarcaciones como las jábegas, evocadoras de antiguas naves fenicias, hasta hace poco tiempo usadas para la pesca de arrastre en nuestro litoral.

 Ciudad marinera, ha gozado desde la antigüedad de una gran actividad pesquera y mercantil Asimismo, la ciudad ha gozado de una gran actividad mercantil, lo que fue causa de su origen, a lo cual han contribuido ciertos factores geográficos determinantes. Uno de ellos lo constituye el hecho de estar al abrigo de los temporales, gracias al monte de Gibralfaro, en cuya falda oeste, se debió de ubicar la primitiva ciudad de Malaka entre los siglos VIII y VI a. C. Otro factor es su emplazamiento en una hoya, flanqueada por las estribaciones de la Penibética que le proporcionan un microclima seco y suave, aunque, a la vez, la aisla del interior. Por contra, el sur se nos presenta como un espacio abierto, un inmenso horizonte hacia el mar, lo que ha sido decisivo para que el malacitano mirase más hacia el Mediterráneo que hacia tierra adentro.

Montes al norte; al sur, el litoral; Málaga cuenta con un tercer elemento geográfico al que ha estado íntimamente ligada: el río Guadalmedina ( وادي المدينة ), wādī-l-madīna (río de la ciudad) cuyo topónimo ya nos indica la relación establecida entre ambos. Río que fluía regularmente hasta el siglo XV, ha servido de abastecimiento de agua a los malagueños. Los romanos se acercaron a su margen izquierda, y en las centurias XIII y XIV se crearon barrios o arrabales al otro lado del mismo. Poco a poco los malagueños van ocupando su cauce de forma que terminarán por invadirlo casi por completo. Este hecho ha provocado, junto con la deforestación de los bosques aledaños y el concurso de los arroyos que impetuosamente bajaban de los montes cercanos, como el del Calvario, que el Guadalmedina reivindique su espacio natural mediante una serie de inundaciones o riadas (en el lenguaje popular "riá") de las que la historia local nos recoge hasta cincuenta y tres, siendo de nefasto recuerdo las de 1661 y la de 1907.

En la azarosa existencia de la ciudad se han alternado  épocas

de esplendor con otras de decadencia

 

Málaga ha tenido que soportar a lo largo de los siglos, además de las ya mencionadas inundaciones, numerosas invasiones, asentamientos extranjeros, gran cantidad de epidemias, terremotos y algún que otro maremoto, circunstancias que han ido apareciendo en unas épocas en las que se han alternado el esplendor y la decadencia. Estos factores han ido configurando poco a poco lo que es la urbe en la actualidad, ciudad cosmopolita y anárquica en cuanto a la estructura urbana de su centro histórico.

 

 

Málaga, presente y futuro

 

Últimamente, es notorio el esfuerzo de la ciudad  por recuperar y salvaguardar los restos que aún sobreviven  de su patrimonio histórico. También hay que destacar  la labor realizada por las distintas administraciones para convertir Málaga en una urbe enfocada al turismo cultural, con una oferta museística importante  entre la que destacan el Museo Picasso, el Carmen Thyssen, el Museo Ruso, el Centre Pompidou, el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC) y el Museo de Málaga, en el histórico Palacio de la Aduana, cuya apertura es ya una realidad después de años de espera. A este reclamo turístico contribuyen sobremanera las buenas comunicaciones de que goza: aeropuerto,autovías, el tren de alta velocidad, y el puerto de cruceros.